Con el paso de los años, la tecnología y, por ende, la comunicación digital ha sabido proveernos de enormes ventajas.
Entre las más importantes se encuentra la generación de empatía y conciencia social. Es de aquí de donde se han derivado acciones como el voluntariado y las donaciones .
Desde luego, acciones como estas no permanecen inalterables. Según la región, el sexo y la edad, la donación puede surgir y dirigirse a diferentes causas. ¿Quieres conocer cuáles son estas tendencias actuales? ¡Averígualo e inspírate!
Tal como establece Nonprofit Tech for Good, según la zona del planeta que revisemos, las tendencias de donación variarán considerablemente. Esto, bien, como resultado de las dinámicas culturales, la popularidad de ciertas redes sociales o el acceso a Internet.
Por ejemplo, el caso de Europa llama la atención debido al contraste en la tendencia a donar y a hacer voluntariado. Pues mientras las personas europeas suelen ser generosas financieramente, también son quienes menos acostumbran a servir de modo presencial (68%).
Otra tendencia llamativa es la de donar a través de dispositivos móviles, como en el caso de África. Esto sucede porque
los celulares suelen ser el primer acceso a Internet en la región
. Sobra decir que esta es la razón por la que Whatsapp inspira el 20% de donaciones.
También, la tendencia a donar de ciertas regiones puede tener más que ver con la época que con la modalidad. En Asia, esto se encuentra muy relacionado con la religión. El 32% de donantes donan en Navidad, 25% en Eid al-Fitr (fin del Ramadán) y 17% en Diwali (festival hindú).
Contrario a Asia, la región de Australia y Oceanía está menos dividida, ideológicamente hablando. De hecho, un 39% de estas personas se denominan a sí mismas ‘mesuradas’. Sus donaciones con frecuencia están destinadas al desarrollo y ayuda internacional (12%).
Desde el ámbito de la filantropía, las donaciones en América Latina son con frecuencia una cuestión regional. Es decir que, a diferencia de Europa, la región con más voluntariado internacional (16%), el apoyo de Latinoamérica permanece en la región.
Por ejemplo, en términos de organizaciones,
Latinoamérica se posicionó como principal donante
, con 155 entes de 283 registrados en total. Después de ella, las regiones que más donaciones hacen a LatAm son Norteamérica (65 entes) y Europa (57).
Con esto dicho, Nonprofit Tech for Good también encontró datos interesantes. Algo destacable es el índice de donantes inscrito a programas de donación mensuales. Dentro de Latinoamérica, Sudamérica es quien posee el porcentaje más elevado en el mundo (52%).
Paralelamente, esta es también la región con las donaciones religiosas menos diversas internacionalmente. El 96% de sus donaciones son realizadas durante las festividades cristianas. Con todo, Sudamérica sigue siendo la región que menos dona a servicios religiosos (4%).
En general, tanto la tecnología de donaciones en línea como el acceso a información global actualizada, facilita esta cultura de donación. Haber derribado las barreras idiomáticas y culturales a través del Internet, forma donantes con visiones más conscientes y empáticas .
A nadie debe extrañar, por ello, que este auge de donaciones esté relacionado con la creciente popularidad de las redes sociales. Según el ‘Trends in Giving’ (2017),
al menos 42% de las personas se animaron a donar gracias a las redes sociales.
Facebook ha sido citada como la red social de mayor influencia para completar donaciones, con un 62%. Sólo seguida, significativamente, por Twitter con un 15% e Instagram con un 10%. LinkedIn apenas inspira el 3% y Whatsapp el 1.4%.
En comparación, medios de comunicación tradicionales como la televisión y la radio motivan sólo al 8% de donantes a actuar. Sin embargo, se estima que este porcentaje incrementaría si plataformas como Netflix adaptaran servicios de publicidad para ONGs.
Ahora bien, también es importante ver qué hay al otro lado de la moneda y preguntarnos: ¿por qué las personas deciden no donar? ¿Qué razones válidas pueden encontrarse detrás de este comportamiento? Pocas y algunas perfectamente razonables.
Según esta misma encuesta, de 7106 personas 1049 personas afirmaron no haber donado nada en el último año. De esa totalidad de no donantes,
al menos el 52% determinó poco probable donar algo durante el año siguiente.
Las respuestas de los no donantes pueden dividirse, básicamente, en cuatro categorías: 1) Oportunidades económicas, 2) Servicio a la comunidad alternativo, 3) Desconfianza ante un posible mal uso de su dinero y 4) Desestimación o individualismo.
Tras desglosar punto por punto, encontramos que casi la mitad de los no donantes (43%)
no dona por falta de recursos
. Las personas del punto 2, en tanto, aseguraron no donar, pero realizar otras actividades en cambio: voluntariado (20%) y bienes/servicios (17%).
Las personas que dijeron no sentirse seguras (12%) afirmaron no creer que las ONG fueran a utilizar apropiadamente su dinero. En el punto 4, el 6% prefirió gastar el dinero con su familia y amigos, y el 2% restante no consideró que las ONGs hicieran un cambio importante.
Las donaciones a causas humanitarias, políticas, culturales y medioambientales, son una práctica cada vez más común en la sociedad. Y, con el desarrollo de la comunicación digital, podemos esperar un incremento de participación para los próximos años.
¿Qué te parece? ¿Tienes en mente alguna dinámica de donación para tu club rotario? ¡No esperes más! Motiva a los tuyos e
incentiven una cultura altruista desde su comunidad
.
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